En su año jubilar, Caravaca de la Cruz, aunque ya conocida como meta, será la salida de la etapa que repetirá en Murcia el mismo final de la Vuelta 2009. La muy conocida y espectacular Cresta del Gallo será la sorpresa a algo más de diez kilómetros de meta.
Aunque la etapa en principio no presenta dificultades, es la segunda más corta, la famosa subida de la Cresta del Gallo, tan cerca de la línea de meta, complicará la llegada para los sprinters, que lucharán por meterse en la escapada buena de la etapa.
