Un único puerto al principio, el Puerto de Chía de segunda categoría, no complicará en exceso la jornada. Los velocistas que quieran apuntarse la etapa tendrán que contar con la ayuda de sus equipos para controlar las posibles fugas.
Una salida inédita y una llegada con tradición en los últimos años. Toledo volverá a volcarse para recibir la carrera antes de la última gran etapa de montaña de la Vuelta 2010.
